Guerra mundial Z, Egipto y Snowden
Cuando vi
Guerra mundial Z me quedó una pregunta en el aire: ¿será otra película más de
ficción o es posible que eso pueda pasar, esto es, que haya una plaga Zombie en
el mundo? La tentación inmediata por el suspenso y las primeras imágenes, junto
con la hipótesis que sostiene la película es que efectivamente la guerra
mundial Z es posible, casi una realidad. Pero ya pasado un momento y
deteniéndome a pensar más tranquilamente era obvio que esto no era posible,
pero entonces me hice una conjetura: si no hay una plaga Zombie literal como lo
plantea la película de Brat Pitt, entonces puede haber un tipo de guerra en
donde haya una serie de seres parecidos a los Zombies y ahí mi respuesta es
afirmativa.
Mi
hipótesis central es que nos encontramos efectivamente en una era en donde la
amenaza de Zombies es real, pero estos son unos seres un poco particulares,
pues no se dedican a comer el cerebro de los humanos (literalmente), ni tampoco
tienen un aspecto terrorífico distinto al de los seres humanos, ni temen al
sol, son unos Zombies que viven entre nosotros pero que se crearon para
desafiar al sistema mismo, para modificar las reglas de juego de los Estados,
para derrocar gobiernos y para cuestionar las bases mismas donde se ha
establecido un orden que ya no es visto como la mejor forma de conducir a la
sociedad.
Estos
Zombies han proliferado activamente desde que estallaron varias revueltas en el
mundo árabe y no tienen claramente definida su identidad. Se valen de ciertos
mecanismos para contagiar su sintomatología, como Facebook, Twitter o youtube y
lo cierto es que son una fuente de inestabilidad que hoy por hoy ven los
gobiernos y los grandes poderes mundiales como la mayor amenaza de contagio de
un virus que se expande: la inconformidad hacia los gobiernos y las formas de
orden preestablecido que no satisfacen las expectativas de sus ciudadanos.
Hoy por
hoy hay guerras Zombies en Egipto, Siria, Brasil y muchas otras potenciales en
donde los pueblos tienen síntomas de este virus mortífero pero que no se han
visualizado a nivel internacional. Muchos gobiernos tratan de controlarlo,
especialmente los más poderosos y que paradójimente han creado los medios de
contagio, inclusive han tratado de controlar este virus con una especie de
vacuna que busca vigilar los medios de propagación, pero lo que consiguen es
que muchos de sus miembros se terminen convirtiendo en Zombies.
Y eso es
justamente lo que pasa con Snowden, pues se ha convertido en un Zombie más de
esta guerra mundial en contra de las reglas o formas de ejercer el gobierno
hacia los ciudadanos. Nada de esto es nuevo, pues estas formas de gobierno han
existido desde que las sociedades modernas (siglos XVI y XVII) han pasado de la
disciplina de las conductas al control de las mismas a través de distintas
técnicas o dispositivos para interiorizar en los individuos esas pautas, pero
lo que sí es nuevo es la forma de combatirla y de buscar denunciarla.
La guerra
mundial Z es por tanto eso, una nueva forma de cuestionar el ejercicio del
poder por una serie de ciudadanos que se han contagiado (como los Zombies) a
nivel mundial a través de las tecnologías de la información y comunicación para
denunciar y buscar combatir las estructuras tradicionales, metiéndolas en un
campo de control o de incapacidad para ejercer el poder. Esto es la inversión del
ejercicio del poder y ya nadie escapa a este virus mundial.

