Hace poco me encontraba en una clase tratando de explicar a mis alumnos la naturaleza de la sociedad del riesgo mundial, sus implicaciones y las consecuencias que tiene en nuestra vida. A veces en estos casos, —en los que solo yo me creo que estoy descubriendo la fórmula secreta de la cuadratura del círculo— l@s estudiantes se quedan estupefactos y a mí me da un arranque de preocupación (peor que un domingo en BV por la tarde atiborrado de gente) y trato de explicar con ejemplos. Veía que estaba introduciendo un concepto nuevo para ellos —aunque día a día lo vivan— pero que necesitaba ilustración.
Entonces tomé dos casos. Comenté el riesgo de tsunami que hubo en el año 2010 en la región Caribe por el terremoto en Haití y, aunque no se cristalizó, las autoridades se encontraban en alerta por tal amenaza natural. Pero tuve una respuesta contundente de una estudiante: ¡profe si la amenaza no se concretó en un peligro real lo mejor es no pensar en ello! (Como se darán cuenta los estudiantes siempre tienen una mente mucho más sagaz y pragmática que los profesores.) Entonces y dado que ese ejemplo no caló me fui a los riesgos de los países desarrollados.
Entré en un debate sobre cuáles eran los riesgos de los países desarrollados y ell@s —aunque no veían claramente que países como Estados Unidos o Canadá tuvieron riesgos reales— comprendieron el gran costo y problema que, por ejemplo, representa el riesgo de una población mal alimentada y obesa. Creo que al final logré introducirlos en la temática y convencerlos-persuadirlos de que estamos en una sociedad del riesgo mundial.
Pero no satisfecho con estos ejemplos siempre se pueden encontrar otros nuevos en los estudios y notas que a diario aparecen en las noticias. Esta vez me sorprendió un reciente estudio publicado por la BBC que titula: vivir solos, un riesgo para la salud mental. La conclusión del estudio es contundente: “Los investigadores descubrieron que la gente que vive sola compró un 80% más de antidepresivos en los años que duró el estudio que los que vivían acompañados”. Esto ya de por sí me parece un hallazgo de algo evidente: a las personas nos cuesta estar solos, es mejor sentirnos acompañados en la medida que esto refuerza nuestra auto estima y nos estimula. Pero también me pareció sospechoso: el estudio fue realizado en Finlandia que, justamente, tiene una de las tasas más altas de suicidio en el mundo. Puede sacarse una conclusión: la soledad genera depresión y esta puede llevar al suicidio. Como ven es un razonamiento poco riguroso pero bastante disuasorio.
Sin embargo reconozco que este mal razonamiento no me preocupó inicialmente, en realidad me llevó a un fuerte cuestionamiento. ¿Realmente es posible sentirse solo en nuestros días, teniendo en cuenta todas las redes sociales, los siete mil millones de habitantes en el planeta y la posibilidad de visitas de OVNIs al mundo? La verdad creo que la soledad es no sentirse conectado con algo o con alguien y parece paradójico que en los tiempos de la conectividad global haya mayor riesgo por la sensación de soledad.
Pero ante esto me surgió una sensación de tranquilidad: si hay quienes no logran conectarse con las personas de su entorno: familia, mascota, amigos, colegas de trabajo, al menos se pueden conectar con la CIA y ellos sí que saben conectarse con cada uno de nosotros. Hay un super proyecto llevado a cabo en Estados Unidos que se creó, justamente, para saber qué hacías con tu soledad y qué potencial de amenaza podías representar. Con la puesta en marcha de ese proyecto más parecido a la Matrix de la película homónima o al proyecto de Skynet de Terminator me quedó claro que nunca más me iba a sentir solo y que siempre tendría a alguien que entendiera mis gustos y mis preocupaciones: la CIA gracias a Internet.
Considero que la soledad mas que un riesgo, es un sentimiento propio del ser humano. De manera paradójica en un mundo conectado gracias a los avances tecnológicos, se supone(ya que no es así) un abandono de ese aislamiento propio... Aún así aunque uno mismo quisiera estar solo, aveces ni siquiera es posible, por que he ahí donde nos encontramos con pensamientos propios y voilá! he ahí la compañía... y si tenemos una tablet, lo mas probable es que nos encuentre la CIA. He ahí una frase: "Ningún hombre puede vivir en una isla, nisiquiera dentro de él mismo"
ResponderEliminarSi es posible que la soledad sea un considerada riesgo, como usted bien ha dicho, creo que el único riesgo es encontrarnos con nosotros mismos... Somos nuestro propio peor enemigo. ¿No cree Usted? Buen día.
Interesante el estudio realizado, y su propia opinion, sin embargo, creo que la soledad siempre nos acompaña, incluso cuando estamos rodeados de familia, amigos, pareja, etc. Me atrevo a decir que la misma sociedad ha creado cierto lado oscuro a la soledad, con el fin de, obviamente benevolo (he aqui mi contradiccion), reforzar las uniones humanas que son tan necesarias para que una sociedad funcione de manera adecuada y efectiva. A partir de aqui se ha reforzado un miedo irracional, e incluso paralizante, cuando nos enfrentamos a momentos de soledad, ya que se ha creado un pensamiento irracional acerca de la soledad. Particularmente disfruto de la soledad, creo que me ayuda a crecer como individuo, para de esta manera querer ser un individuo social, y quisiera que este fuera el enfoque que deberia tener el concepto de soledad. Como Ud. dice, ironicamente esto se da en un mundo donde las fronteras son solo para los paises.
ResponderEliminarNo seríamos nadie sin las personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida... ellos nos aportaron formas de vivir que te hacen mella en la forma de pensar, en la forma de afrontar las cosas...
ResponderEliminarlo malo es que te das cuenta de ello demasiado tarde, cuando ya es muy difícil dar las gracias por el ser social que te han ayudado a ser...
GRACIAS
omar_cortes_yague@hotmail.com